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Tres amarres para abordar correctamente tus emociones

Pilar Fernández Inteligencia emocional %s Comments

Uno de nuestros objetivos en el aprendizaje de la inteligencia emocional es la posibilidad de cambiar patrones emocionales negativos.

 

Para entender mejor ese proceso posible de cambios conviene repasar cuáles son los elementos constitutivos de un hábito. El conocimiento, la habilidad y la actitud. ¿A que te suenan?

 

1| EL primer elemento o el primer amarre que es el  CONOCIMIENTO

Este que tiene un gran poder instrumental.

 

Es cierto que las técnicas y los ejercicios tienen un enorme potencial para cambiar nuestras conductas. Pero no olvidemos que muchos de nuestros conocimientos determinan en forma directa o indirecta nuestras actitudes y comportamientos. Y cambiando estos,  conocimientos, ideas o creencias, se cambian también actitudes y comportamientos.

 

Sé que a muchas personas que no les gusta nada la teoría, prefieren la práctica, yo también. Pero en esto de la inteligencia emocional, algunos pequeños conocimientos producen grandes cambios.

 

Por eso en el programa Live it! se da mucha importancia a que haya una mínima parte conceptual o teórica, porque sé que saber esta parte es muy efectivo.

 

Antes de empezar a operar un médico, ¿qué hace? Se estudia toda la teoría médica de su época ¿verdad? ¿Te dejarías operar por un cirujano que ha olvidado toda la teoría y sólo quiere practicar? A lo mejor si.

 

Cuando pensamos en la maduración emocional, tenemos que tener en cuenta que muchas emociones y comportamientos se modifican después de cierta práctica. Se trata de suplantar un viejo patrón emocional por otro nuevo.

 

Pero en otros casos, bastará un nuevo conocimiento para que tal modificación se produzca.

 

Te voy a contar una anécdota personal que me pasó cuando aprendí a conducir.

Tenía tantas ganas de aprender a conducir que le pedí a mi tío me enseñara antes de apuntarme a la autoescuela. Esto generó en mí una serie de vicios. Todavía recuerdo mi primera clase del práctico. Cuando el profesor me vio como cambiaba las marchas me dijo, “cómo sigas cambiando así las marchas te vas a cargar la caja de cambios”.

 

Al haber aprendido de esta manera estaba haciendo algo mal. Bastó que alguien me explicara por qué estaba haciendo algo mal, qué consecuencias tenía, y dejé de hacerlo. Necesitamos primero el por qué intelectual, o CONOCIMIENTO.

 

2| Después necesitamos el segundo amarre que es la habilidad, la práctica.

Necesitamos practicar para saber hacer.

 

¿Te acuerdas del dado de rubik? ¿Cuántas veces practicaste antes de conseguir resolverlo? Unas cuantas ¿verdad?

 

Para cambiar un hábito emocional negativo que lleva instaurado en ti mucho tiempo, también vas a necesitar practicar bastante.

 

3| Y el tercer elemento o amarre es la actitud.

Es el elemento más importante, porque sin este por mucho que tengamos de los dos anteriores, el cambio no se produce.

 

Y para que se entienda bien esto de los tres amarres te voy a poner un ejemplo.

 

Pongamos por caso que soy una fumadora empedernida. Esto obviamente me causa placer inmediato, y por el momento ninguna consecuencia negativa.

 

Si alguien me señala cuánto mal puede hacerme, a medio y largotabaco plazo, fumar como fumo (enfermedades pulmonares, cánceres de diversos tipos, menos años de vida, perjudico a las personas que me rodean, etc.), esto genera en mí una posibilidad que antes no tenía.
Es decir, desconociendo este dato, no hay motivo alguno por el que dejaría el cigarrillo que me causa tanto placer.

 

Pero ahora sé que puedo pagar consecuencias muy caras por seguir fumando. Y te pregunto, ¿es esto suficiente para dejar de fumar?

 

Para algunas personas podría serlo, pero para otras muchas no. Bienaventuradas esas primeras personas. Y para las otras, ¿qué puede faltar?

 

La HABILIDAD. Muchas veces tenemos el conocimiento pero nos falta el saber cómo.

 

La habilidad es el aprendizaje y el seguimiento de ciertas reglas, técnicas, principios o procedimiento para realizar algo eficientemente (sin perder la motivación ni la paciencia).

 

A lo mejor sé lo malo que es el tabaco y quiero dejarlo, pero no sé como. Quizá si voy al medico, él me puede explicar que existen parches, pastillas y cómo usarlos. Con esto empezaré a desarrollar la habilidad.

 

Una vez que aprendo a como se hace podemos pensar que ahora si que dejaré de fumar, ¿verdad? Pues como antes, habrá personas que sí y habrá personas que todavía les falte algo más y ¿qué es ese algo más?

 

La ACTITUD, quizá no están dispuestas a abandonar el placer. Pueden decir: ‘bueno, de algo hay que morir…’, y siguen fumando.

 

Cuando hay deseo de actuar en consonancia con el conocimiento, hay actitud de cambio y es cuando muchas personas dejan entonces el tabaco.

 

Sin embargo otras todavía no quieren y por tanto siguen fumando.

 

Para manejar nuestras emociones necesitaremos de los tres elementos: conocimientos, habilidades y actitudes.

“Ningún sistema funciona si tú no lo haces funcionar”, Zig Ziglar. Por lo tanto, la llave del cambio está en tus manos.

Yo siempre les digo a las personas que hacen el Programa Live it! de inteligencia emocional, que van a poder adquirir muchos conocimientos y muchas habilidades, pero la actitud por mucho que yo haga, como no la pongan ellos, no conseguirán nada.

 

Si realmente tú no quieres cambiar, no habrá cambio, en definitiva decirte que el motor le pones tú en marcha. Dale play al audio.

 

Una vez hayas escuchado el audio te propongo que me comentes que amarre es el que te falta para ese cambio que tanto ansías.

 

Un abrazo,

Pilar

 

Atrévete a descubrir más.


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Autora del blog

Soy Pilar Fernández maestra de emociones y autora de Live it! una formación sobre inteligencia emocional práctica, útil y con los pies en la tierra. Mi misión es enseñarte a abordar correctamente tus emociones para que tomes las riendas de tu vida. Creo que nadie debería sufrir, perder oportunidades, ni verse sólo por no saber hacerlo.